| |

REFLEXIONES SOBRE CALIDAD
Por Miguel L. Guijarro Hernández
mlgh@inicia.es
21.10.02
(publicado en La Opinión de Málaga) |
| |
Cuando
nos referimos a la “calidad” hemos de hacerlo desde la perspectiva
de la profundidad de la cultura japonesa. Sin embargo los textos
sobre calidad están, en su mayoría, escritos en inglés, un idioma
menos rico en apreciaciones que el japonés y, por supuesto, que el
español. Por ello, al traducir el vocablo “quality” se traduce
exclusivamente por calidad, confundiendo el efecto con la causa.
Quality significa no solo calidad, algo inherente a la persona
humana, sino cualidad, que es un atributo de esa persona. La propia
traducción hace que limitemos el concepto y lo usemos de forma
equivocada.
La calidad es un principio filosófico que nos permite
proporcionarnos la generosa y noble oportunidad de ser mejores, de
una mejora continua, para poder llegar a conseguir nuestra propia
esencia, lo que realmente somos. Debido a que causa y efecto son
iguales en su naturaleza el efecto no abandona la fuente que lo
causó, por ello cuando la persona busca su esencia al ejercer el
valor de la calidad recibe calidad.
No hay que olvidar este principio conceptual, básico en el
nacimiento del concepto mal traducido del inglés quality a la hora
de aplicarlo a la empresa, ya que, su olvido, nos proporcionaría
distorsiones y errores.
A nivel puramente empresarial, hoy en día se considera la Calidad
como una variable clave en la determinación de los objetivos
estratégicos de cualquier empresa que desee permanecer en el entorno
competitivo.
La historia empresarial nos demuestra que el éxito siempre viene
acompañado de la predicción de las necesidades de los clientes y
servirlas a unos precios competitivos.
Para aproximarse pues al concepto de calidad empresarial es
necesario hacerlo, desde mi punto de vista, desde cinco perspectivas
distintas:
Trascendente: Como reflejo de su ser, la calidad es sinónimo de
“excelencia innata”.
Basada en el producto: La calidad está en función de los atributos
deseados que poseen los bienes.
Basada en el usuario: Es la adecuación al uso. El concepto de la
calidad depende del observador de la calidad, del usuario del
producto.
Basada en la fabricación: La calidad es la conformidad con los
requisitos. La excelencia se cumple cuando se cumplen las
especificaciones.
Basada en el valor: Un producto es de calidad si exhibe conformidad
a un precio o coste aceptable.
En realidad, hoy en día, consideramos que la calidad está mas en
consonancia con las expectativas del cliente. Un cliente, en base a
sus necesidades, sus deseos, su situación, su información, su
comparación, etc. se crea una expectativa sobre el producto. Cuando
el producto real es comparado por el cliente con sus propias
expectativas, es cuando éste da su conformidad o disconformidad a
“su calidad”. El hecho de que se utilice como concepto de calidad,
tan solo, una de las cinco perspectivas posibles puede crear, de
hecho está creando, problemas en la definición y en la adecuación
del propio concepto. Si este es el único objetivo estratégico de la
calidad, se compromete el mismo a corto plazo.
Un ejemplo del error conceptual que supone la aplicación de una sola
perspectiva es la propia ISO. La pura y simple aplicación de unas
normas de auditoria interna implica la consecución del sello de
calidad. ¿Es eso calidad?. Desde mi punto de vista es el fracaso de
la calidad, ya que es solo una parte de la calidad. Tomamos la parte
por el todo. Alteramos el objetivo global por un objetivo
particular. Calidad es algo más profundo, más complejo, de más valor
añadido, que supone un cambio cultural de gran importancia en las
empresas.
|
| |
Para adecuar una empresa al concepto de calidad es necesario trazar
sus objetivos estratégicos basándose en los cinco conceptos de
calidad, que al final son cinco perspectivas del mismo concepto.
Cuando se decide apostar por el concepto de “calidad total” en
cierta forma se está apostando por todas y cada una de las cinco
perspectivas, no debiéndose olvidar ninguna de ellas: la persona, el
producto, el usuario, la fabricación y el valor.
La apuesta por la calidad total debe entrañar, por lo tanto, una
apuesta por las personas, en el concepto de trabajadores/empleados,
para mejorar sus condiciones y su participación en el entorno
empresarial, por el producto, para hacer que contenga los atributos
necesarios, por el usuario, para que sus expectativas sean las que
recibe cuando obtiene el producto que adquiere, por la fabricación
que consiga la adecuación del producto y, finalmente, por el valor,
para que todo ello, dentro de una economía libre, pueda ser
adquirido y realizado.
Cuando se apuesta por la “Calidad Total” se debe apostar tanto por
la calidad interna como por la externa, tanto por el cliente que
compra el producto como por el cliente que permite, con su trabajo y
su esfuerzo, que se realice la compra del mismo. No es posible
quedarse solo en una parte del concepto o la apuesta podría, con
facilidad, no llegar a buen fin.
Pongamos un ejemplo parcial: ¿Como se puede apostar por la calidad
de un producto inmobiliario si quien tiene que fabricarlo no está
dentro del circuito de la calidad, ni en su contratación, ni en su
medición, ni en sus expectativas, ni en su formación, ni en su
información, ni en sus consecuencias?.
Concentrándonos más en el sector inmobiliario podríamos decir que
los problemas principales que nacen a la hora de aplicar la Calidad
Total son los siguientes:
1.
El promotor, entendiendolo como el organizador de todo el proceso
productivo, queda en manos del proyectista, externo a la propia
compañía, que tiene garantizados sus honorarios profesionales.
Esto provoca disfunciones en la adecuación del producto con el
mercado al que va dirigido y disfunciones en las especificaciones
técnicas. Amén de disfunciones con la responsabilidad ya que ésta
está normalmente cubierta con un seguro específico que, en caso de
fracaso, normalmente, no altera gravemente el patrimonio del
productor del mismo.
2.
Existe lejanía geográfica y organizativa de los diferentes centros
de trabajo. El personal se encuentra “solo” en la aplicación de
las instrucciones. Se ejerce un control excesivamente parcial.
3.
La tecnología utilizada es muy tradicional y se transmite a lo
largo de generaciones. Cualquier alteración tecnológica en este
sector produce trastornos. El cambio está mal visto y es de
difícil aplicación.
4.
El sector es muy cerrado y tradicional. La mayoría de las veces
porque no interesa que sea de otra manera. La apertura del sector
implicaría modernización y cambios que harían que muchos “sumos
sacerdotes” actuales quedaran fuera de él.
5.
La estructura del sector está fuertemente jerarquizada, es poco
flexible y posee escaso nivel de comunicación. Se siguen
estudiando trabajos para personas que no piensan y que no interesa
que lo hagan, que tengan poco nivel cultural y poca información.
6.
El personal es eventual y tiene poco arraigo con la empresa.
Curiosamente nadie quiere atacar este problema de una vez. En
muchos otros sectores empresariales el destajo y la eventualidad
están desterrados. En el sector de la construcción constituyen la
base del sistema.
7.
Existe muy poca automatización de los procesos. ¿Porque no es
posible o porque no se quiere hacer posible?
8.
No existe una normativa clara y precisa sobre el producto
terminado. Cualquier industria posee su normativa de fabricación.
En construcción no son obligatorias ni las Normas Técnicas, cuando
las hay.
9.
El acceso de la profesión se hace sin un nivel de capacitación
suficiente. No existe preocupación por la capacitación. Las
escuelas no se encuentran para este tipo de profesionales y,
cuando las hay, solo forman en la “manualidad” olvidando que el
ser humano es, además, “intelectualidad”.
10.
Se desconoce y, por consiguiente no se aplica, la motivación para
la excelencia, para la calidad total. Se pretende obligar mediante
leyes coercitivas a algo que es connatural a la persona humana.
Estos problemas deberán de ser resueltos para poder solucionar las
consecuencias que de ellos se derivan. Todos estamos comprometidos
en estas soluciones. Mientras la mayoría de ellos planeen sobre el
producto final, tal y como lo están haciendo ahora, existirán
problemas de calidad en la construcción.
Es fundamental que la totalidad del personal de la compañía se
encuentre formado e informado sobre la Calidad Total y la Mejora
Continua y pueda actuar en consecuencia.
Los procedimientos no deben de hacerse de forma tan específica para
que el personal no piense. Con personas formadas e informadas, los
procedimientos son simples indicaciones que se encuentran dentro de
la responsabilidad de sus autores.
La aplicación de la Calidad Total en las compañías constructoras e
inmobiliarias no es posible realizarla si no se definen claramente
los objetivos estratégicos. Estos objetivos deben comenzar a
definirse por las personas, después por las especificaciones, por la
fabricación, por el cliente y por ultimo por el valor.
El producto de calidad, entendido como resultado de la aplicación
del concepto de calidad, es el resultado de la excelencia, de la
aplicación de la “calidad Total”, que significa mejora permanente, y
ésta solamente la pueden aplicar las personas.
En Ciudasur estamos tratando de aplicar estas ideas. Hemos creado un
Departamento de Calidad y aplicamos un sistema de gestión Balanced
Scorecard - que orienta a todo el equipo hacia la estrategia de la
empresa. Estrategia decidida y compartida por todo el personal de la
compañía que es informada con carácter mensual de la situación de la
misma respecto a los objetivos estratégicos marcados. En Ciudasur
hemos dejado de preparar trabajos repetitivos para gente que no
piensa. Queremos que cada persona, en cada puesto de trabajo sea un
gerente, con capacidad de decisión. Consideramos que la calidad se
encuentra en las personas que tienen que aplicar los sistemas y
procesos y que estos no pueden constreñirles hasta el punto de que
no puedan tomar decisiones.
En definitiva, en Ciudasur consideramos que el futuro de la empresa
no se encuentra solo en las manos de unos pocos directivos sino en
el poder de todos sus componentes. |

|
|
 |